Rebajas: 7 preguntas para controlar el consumo emocional
Una vez pasados los días de consumo emocional intenso a través de las distintas experiencias familiares, la recta final navideña concluye con el consumo material, según explica la socióloga Alicia Aradilla. En esa etapa adquirimos regalos para todos, aunque no todos suelen ser comprados desde el mismo estado emocional, pues transitamos de la ilusión hasta la obligación pasando por todo un surtido de motivaciones como «quedar bien», «mostrar amor» o simplemente «mostrar nuestra capacidad económica».
El broche final del consumo emocional se cierra con las rebajas. Es el momento de los autoregalos, los caprichos, o el acceso a lo que durante el resto del año puede resultar inaccesible.
Las rebajas ofrecen, al como explica la socióloga, dos grandes caminos, aunque en medio, por supuesto, existen muchos senderos. Uno es el de la avaricia, tildada durante décadas como un pecado capital que se tiene que ver con el deseo de posesiones materiales, y otro es el del consumo consciente, que tiene en cuenta aspectos relacionados con la producción de los comprado, las condiciones laborales, el cuidado del medio ambiente o la geopolítica.
Antes de comprar, hazte estas preguntas
Para practicar el autocontrol durante las rebajas y realizar un consumo consciente, Alicia Aradilla, aconseja hacerse las siguientes preguntas:
El origen. ¿Dónde se ha producido este producto?, ¿Qué requisitos éticos cumple la empresa que lo ha producido?
El precio. Cuando creemos haber encontrado una ganga cabe preguntarse en quién repercute lo que yo no pago. ¿Quién o qué pagará por mí: el medio ambiente, el trabajador que lo produjo…?
Lo que aporta. Lo que vas a adquirir, ¿te aporta un valor simbólico o un valor de uso? Es decir, el primer reloj que compras aporta un valor de uso, pero si compras más relojes te aportarán un valor simbólico. Y así sucede con otros tantos productos que acumulamos.
La necesidad. ¿Cuántos pares de zapatos (o complementos como pañuelos, guantes, pulseras, pendientes…) tenemos en casa? Y la pregunta general: Realmente, ¿necesito lo que voy a comprar?
El concepto de «tiempo». Resulta útil para valorar si hacemos un consumo consciente la idea de intercambiar unidades de medida. Dinero por tiempo, por ejemplo. ¿Cuánto tiempo de trabajo y de esfuerzo te costó reunir ese dinero que te vas a gastar ?, ¿Qué precio emocional tuvo para ti y tu familia el tiempo laboral que no dedicaste a otras áreas de tu vida?
Las rebajas son, según revela la socióloga, una gran tentación para la avaricia, pero también suponen una oportunidad para el consumo consciente. «Recuerda que el tiempo tiene tanto valor que jamás lo encontraras en las rebajas», concluye.
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