¿Quiere tener victoria en todos sus planes y proyectos?
Someta todos sus planes y proyectos a Dios
El rey David no se jactaba de su poder y autoridad para llevar a cabo la gigantesca tarea de gobernar al pueblo de Dios, pueblo rebelde y desobediente, sino que cada decisión que el fuera a tomar o cada proyecto que el quisiera realizar, primero consultaba con Dios y le depositaba en sus manos todo en cuanto el iba a hacer. El libro de los Salmos en el capítulo 37:4-5 nos da las mismas palabras del rey David cuando nos dice: “Deléitate asimismo en Jehová y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, confía en él y él hará”
Sabemos que no todas las peticiones son iguales o demandan la misma facilidad de adquisición, pero eso no implica que no las presentemos ante el Señor. Hay peticiones de necesidades básicas del diario vivir las cuales siempre estarán presentes en este mundo; por ejemplo, cuando necesitamos dinero para pagar nuestros gastos regulares, cuando necesitamos salud, sabiduría, trabajo etc. Estas peticiones Dios provee en su misericordia conforme a su Palabra. Sin embargo, hay otra clase de peticiones, y esas son las peticiones del corazón las cuales necesitan la intervención divina para que se concreten.
¿Cuándo se convierten estos planes y proyectos en anhelos o peticiones del corazón? Se convierten en anhelos del corazón cuando luchamos por ellos aun sabiendo que humanamente no los podemos alcanzar, pero si se los presentamos a El estamos seguros que con Su ayuda estos planes, por simples que sean, los podemos alcanzar.
Es de suma importancia que desde hoy, nuestra prioridad sea la de someter todos nuestros planes y proyectos en manos del Padre celestial. Él sabe lo que nos conviene, porque El nos conoce; y si es para nuestro bien, sin lugar a dudas nos ayudará.
Jamás desista a esa enorme facultad que nos dio el Señor para ser triunfadores…
