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Frank Almonte

Nadie como yo

De niña, cuando me sentía sola, rechazada o triste, mi madre intentaba a veces alentarme cantando un conocido estribillo: «Nadie me quiere, todos me odian. Creo que me iré a comer gusanos». Cuando una sonrisa aparecía en mi cara apesadumbrada, ella me ayudaba a ver cuántas relaciones y razones especiales tenía para estar agradecida.

Cuando leo que David pensaba que no lo quería nadie, esa cancioncilla me vuelve a la mente. No obstante, David no exageraba en absoluto, ya que tenía buenas razones para sentirse abandonado. Escribió estas palabras en la oscuridad de una cueva donde se escondía de Saúl, que quería matarlo (1 Samuel 22:1; 24:3-10). David había sido ungido como el futuro rey de Israel (16:13); había pasado años sirviendo a Saúl; pero ahora, vivía huyendo, temiendo siempre por su vida. En medio de su soledad, declaró que Dios era su «esperanza» y su «porción en la tierra de los vivientes» (Salmo 142:5).

Como David, podemos clamar a Dios cuando nos sentimos solos, y expresar nuestros sentimientos en la seguridad de su amor. El Señor nunca minimiza nuestra soledad; quiere ser nuestro compañero en las oscuras cuevas de la vida. Aun cuando a nadie más le importe, ¡a Él sí!

… no hay quien me quiera conocer; no tengo refugio, ni hay quien cuide de mi vida (v. 4). Descargar MP3

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Frank Almonte

Su pastor personal
El pastor, Frank Almonte es un reconocido comunicador y productor de medios de comunicación cristianos de la ciudad de Nueva York, donde junto con su esposa Rosemary, han estado pastoreando el Centro Cristiano Adonai por más de veinticinco años. Es Doctor en Divinidades de la Universidad Cristiana Logos en Jacksonville, Florida y en Filosofía (PhD) de Texas University of Theology. Es también entrenador y mentor en The John Maxwell University. Su pasión por ensanchar el Reino de Dios lo ha motivado a escribir varios libros, entre ellos, Gobierno Apostólico y Riquezas de las Naciones.