EL PAN LLOVIDO DEL CIELO
EL PAN LLOVIDO DEL CIELO
Cuando el pueblo de Dios salió de Egipto deambulando en el desierto por cuarenta años le exigió a su líder Moisés, que le diera de comer. Dios en su misericordia le proveyó cada mañana lluvia de pan llovido del cielo o maná. La necesidad física de estas personas fue saciada en ese momento a través de este magnífico milagro el cual era un indicador de la suprema gracia y del poder maravilloso de Dios.
La Palabra de Dios nos dice en Juan 6:33 que Jesucristo “es el pan vivo que descendió del cielo” El es nuestro maná diario; el que satisface tanto nuestras necesidades físicas como las espirituales. El mundo ofrece muchas comodidades y ha tratado por todos los medios de saciar las necesidades del hombre pero ha sido incapaz de hacerlo ya que las cosas que este provee son perecederas.
En cambio, Jesucristo vino a darnos su vida; El es el
Hijo de Dios que se hizo carne y fue crucificado, que resucitó de entre los muertos al tercer día y está sentado a la diestra de Dios Padre. El es el pan llovido del cielo que Dios ha preparado para que todos los que coman de él no tengan hambre jamás y para que tengan vida eterna. En El hay plenitud de gracia; gracia de la cual El te invita hoy a que tú seas participe. Se obediente y acéptalo como tu Salvador personal porque como dice la Palabra en 1 Juan 2:17 “…el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” Estimado oyente, si eres obediente al llamado que Dios te hace hoy, vivirás eternamente.
