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Frank Almonte

Dulce y amargo

A algunos les gusta el chocolate amargo, y otros prefieren el dulce. A los antiguos mayas, en América Central, les encantaba beber chocolate, y le agregaban chile para darle más sabor. Les gustaba esta «agua amarga», como la llamaban. Muchos años después, se llevó a España, pero los españoles preferían el chocolate dulce. Entonces, le agregaron azúcar y miel para contrarrestar el sabor amargo natural.

Como el chocolate, los días pueden ser amargos o dulces. Un monje francés, del siglo xvii, llamado Hermano Lorenzo, escribió: «Si supiéramos cuánto nos ama [Dios], estaríamos siempre dispuestos a recibir igualmente […] de su mano lo dulce y lo amargo». ¿Aceptar igual lo dulce y lo amargo? ¡Qué difícil! ¿De qué habla? La clave está en el carácter de Dios. El salmista dijo: «Bueno eres tú, y bienhechor» (Salmo 119:68).

Los mayas también valoraban el chocolate amargo por sus propiedades medicinales y curativas. Los días amargos también tienen su valor. Nos revelan nuestras debilidades y ayudan a depender más de Dios. Como escribió el salmista: «Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos» (v. 71). Seguros de la bondad de Dios, abracemos hoy la vida, y digamos: «Bien has hecho con tu siervo, oh Señor, conforme a tu palabra» (v. 65).

Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos (v. 68). Descargar MP3

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Frank Almonte

Su pastor personal
El pastor, Frank Almonte es un reconocido comunicador y productor de medios de comunicación cristianos de la ciudad de Nueva York, donde junto con su esposa Rosemary, han estado pastoreando el Centro Cristiano Adonai por más de veinticinco años. Es Doctor en Divinidades de la Universidad Cristiana Logos en Jacksonville, Florida y en Filosofía (PhD) de Texas University of Theology. Es también entrenador y mentor en The John Maxwell University. Su pasión por ensanchar el Reino de Dios lo ha motivado a escribir varios libros, entre ellos, Gobierno Apostólico y Riquezas de las Naciones.