Desilusionada por curanderos, anciana es sanada tras soñar con Jesús

MOZAMBIQUE.- Una anciana fue sanada después de que soñó con Jesús. Ella cuenta que el Hijo de Dios le dijo que sólo él podía restaurar su salud. Ella contó todo a la misionera Ana Cristina Santos que actúa en la región de Dondo (Mozambique) y ha vivido experiencias lindas.
Ana compartió el testimonio de la anciana. Según ella, “la fe, la perseverancia y la seguridad en el Señor Jesús son cosas que hacen los días mejores en aquel lugar”.
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La anciana comenzó hablando de sus problemas. “Hace cuatro años, yo era una persona muy enferma. Traté de todas las maneras de ser curada, pero no veía solución a mi vida. Cada día la enfermedad se agravaba”. Ella dice que para verse libre de las enfermedades recurría de la forma que podía: “Yo sufrí mucho yendo al curandero, buscando resolver y no encontraba solución alguna. Cada día me sumergía más profundamente en el pozo y acababa con todo lo que tenía”.
El sueño
“Un día, soñé que Jesús hablaba que sólo a través de él yo sería sanada y tendría vida eterna. En aquella época yo estaba en la localidad de Pemba y decidí venir para el Dondo a vivir con mi hermana”, dijo la anciana.
Ella resalta que un día, su hermana compartió: “Mira cómo Dios transformó mi vida. Él tiene poder para curar y transformar la suya también. Sólo tienes que creer y aceptar con todo tu corazón. Fue exactamente lo que la anciana hizo.
“Para la gloria del Señor Jesús, soy una mujer totalmente diferente. Dios me curó, y estoy muy feliz. Hoy, no tengo más esa enfermedad y Dios me ha dado todo lo que necesito. Yo siempre agradezco a Dios por haberme librado del diablo. “Yo soy libre ahora y mi cuerpo está bien”, celebra la señora.
“No tuve que pagar”
Ella todavía hace una alerta: “Yo no tuve que pagar nada a Dios. Yo descubrí que Dios no me pidió nada cuando Él me curó. Pero cuando yo estaba en el mundo, gastaba mucho dinero en los curanderos y nada pasaba. “Alabé a Dios, porque él me curó, me salvó, me sacó del fango de pecado donde yo vivía”.
“Ahora estoy bien. Agradezco las oraciones de la iglesia y también a las misioneras que oraron y me siguen asistiendo semanalmente. “Yo voy a seguir a Jesús hasta el final de mi vida”, finalizó.
Hoy ella es discipulada por la misionera Ana Cristina Santos y su equipo de trabaja junto y se alegra inmensamente ante las maravillas de la obra misionera.
[ Fuente: Missoes Mundiais ]