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Frank Almonte

Consejos para dormir bien y empezar el día con energía

La calidad del sueño se traduce en calidad de vida. Dormir bien favorece la regeneración de las células, la buena memoria, el crecimiento y la longevidad, además de tener efectos positivos en el humor, la productividad y el bienestar psicológico y físico.

Tediber, tienda venta online de colchones y productos para el descanso, ofrece algunos consejos sobre cómo pasar noches de sueño increíbles y días llenos de energía.

1. Crear una atmósfera relajante. El dormitorio es el «santuario» de cada hogar, el lugar en el cual iniciamos nuestros días y también donde nos refugiamos al final de una larga jornada para descansar y recargar las baterías.

Escoger una decoración minimalista, colores que den sensaciones positivas o cortinas ligeras que puedan filtrar la luz, son algunos de los secretos para que el dormitorio sea cómodo y acogedor.

Para crear un ambiente aún más relajante, es aconsejable utilizar esencias suaves en la habitación. Las plantas aromáticas, como la lavanda, la albahaca o la manzanilla tienen, de hecho, un efecto calmante en el organismo y ayudan a conciliar el sueño.

2. Dormir en una habitación fresca y aireada. Una temperatura ambiente baja (en torno a los 18°C) y el cuerpo cálido, son la combinación perfecta para irse a dormir.

3. Eliminar los ruidos y la luz. Una habitación completamente insonorizada y oscura es el lugar ideal para dormir. También se puede recurrir a la música relajante o a una lámpara que emita una luz tenue, si es que todavía no se ha superado la fobia a la oscuridad que arrastramos desde niños.

4. Dormir en una cama cómoda. Si es cierto que pasamos aproximadamente un tercio de nuestra vida durmiendo, entonces es mejor asegurarse de poder hacerlo en las mejores condiciones. Tener a nuestra disposición una buena cama y un buen colchón es esencial para mejorar la calidad de nuestro sueño y gozar cada noche de un descanso verdaderamente regenerador.

5. Comer bien para vivir mejor. Ir a dormir con el estómago vacío puede tener consecuencias negativas para nuestro descanso, pero si tomamos una comida muy sustanciosa antes de acostarnos es bastante probable que nos altere el sueño. Mejor cenar ligero y al menos tres horas antes de dormir.

6. Evitar la actividad física. El deporte estimula el cuerpo y la actividad cerebral y, por lo tanto, es desaconsejable practicarlo en las cuatro horas antes de irse a dormir.

7. Darse un baño o una ducha caliente. Es recomendable sumergirse en la bañera o darse una ducha caliente antes de ir a la cama. Los chorros de agua caliente ayudan a aliviar el estrés del día y a destensar los músculos, añadiendo una sensación relajación y bienestar.

8. Apagar los dispositivos electrónicos: ordenador, televisión y móvil. El ordenador y la televisión son dos fuentes luminosas que inhiben la relajación de la melatonina, las hormonas que regulan el ciclo del sueño y la vigilia. Por lo tanto, un hábito saludable es apagar estos dispositivos al menos una hora antes de irse a dormir. Un libro, una revista, una charla o simplemente un ambiente tranquilo, favorecerán la relajación y ayudarán al organismo a prepararse para un mejor descanso.

9. Tomar una bebida caliente. «Se puede dormir bien sin tomar una infusión, pero mejor hacerlo», eso decían los monjes, reconocidos conocedores de los beneficios de las plantas. Las infusiones facilitan la relajación, por lo que durante la noche te harán conciliar el sueño y te llevarán dulcemente a los brazos de Morfeo.

10. Desconectar. Antes de dormirse está prohibido preocuparse sobre los acontecimientos negativos que hemos tenido durante el día, ni tampoco se puede pensar en las obligaciones del día siguiente. Para prepararse para un sueño reparador, en primer lugar hay que tratar de serenarse y tranquilizarse. Un buen ejercicio para ello es imaginar algo bueno que nos ha pasado, un recuerdo feliz que nos acompañe al mundo de los sueños con una sonrisa.

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Frank Almonte

Su pastor personal
El pastor, Frank Almonte es un reconocido comunicador y productor de medios de comunicación cristianos de la ciudad de Nueva York, donde junto con su esposa Rosemary, han estado pastoreando el Centro Cristiano Adonai por más de veinticinco años. Es Doctor en Divinidades de la Universidad Cristiana Logos en Jacksonville, Florida y en Filosofía (PhD) de Texas University of Theology. Es también entrenador y mentor en The John Maxwell University. Su pasión por ensanchar el Reino de Dios lo ha motivado a escribir varios libros, entre ellos, Gobierno Apostólico y Riquezas de las Naciones.