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Frank Almonte

Reparar ascensores

La escritura de hoy:

Sara tiene una enfermedad que hace que sus articulaciones se luxen, lo que la confina a una silla de ruedas eléctrica para moverse. Hace poco, camino a una reunión, fue en su silla a la estación de tren, pero el ascensor no funcionaba. Otra vez… Al no poder llegar a la plataforma, le dijeron que tomara un taxi hasta otra estación a 40 minutos de distancia. El taxi nunca llegó. Sara se rindió y volvió a su casa.

Lamentablemente, le sucede seguido. A veces, la tratan mal por considerarla un problema. Y a menudo, se encuentra al borde de las lágrimas.

De las muchas leyes que gobiernan las relaciones humanas, la clave es «amarás a tu prójimo como a ti mismo» (Levítico 19:18; Romanos 13:8-10). Además de prevenirnos de mentir, robar y abusar de otros (Levítico 19:11, 14), este amor también cambia nuestra manera de trabajar. Los empleados deben ser tratados bien (v. 13), y deberíamos ser generosos con los pobres (vv. 9-10). En el caso de Sara, los que reparan ascensores brindan un servicio importante.

Si trabajamos solo para ganar dinero o para beneficio personal, pronto trataremos a los demás como molestias. Pero si consideramos nuestro trabajo como una oportunidad para amar, las tareas más habituales se volverán una empresa santa.

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Frank Almonte

Su pastor personal
El pastor, Frank Almonte es un reconocido comunicador y productor de medios de comunicación cristianos de la ciudad de Nueva York, donde junto con su esposa Rosemary, han estado pastoreando el Centro Cristiano Adonai por más de veinticinco años. Es Doctor en Divinidades de la Universidad Cristiana Logos en Jacksonville, Florida y en Filosofía (PhD) de Texas University of Theology. Es también entrenador y mentor en The John Maxwell University. Su pasión por ensanchar el Reino de Dios lo ha motivado a escribir varios libros, entre ellos, Gobierno Apostólico y Riquezas de las Naciones.