Paz y confianza
Cuando tenía seis años, subí por primera vez a una montaña rusa con mis hermanos mayores. En cuanto llegamos a un giro a gran velocidad, rompí a gritar: «¡Detengan esto ahora mismo! ¡Quiero bajarme!». Por supuesto, la montaña rusa no se detuvo, y tuve que aguantarme hasta que terminó el recorrido.
Fuente
