Consuelo compartido
«¡Dios le envió esta noche!» Así se despidió de mí una mujer, mientras salíamos de nuestro vuelo a Chicago. Ella se había sentado al otro lado del pasillo, frente a mí, y allí me enteré de que regresaba a su casa
Dulce y amargo
A algunos les gusta el chocolate amargo, y otros prefieren el dulce. A los antiguos mayas, en América Central, les encantaba beber chocolate, y le agregaban chile para darle más sabor. Les gustaba esta «agua amarga», como la llamaban. Muchos
Bondad anónima
Cuando me gradué, me vi en la necesidad de limitar mi presupuesto para las comidas; para ser precisa: 20 dólares por semana. Un día, cuando me acerqué a la caja, sospeché que la compra sería un poco mayor del dinero
Lebrillo de amor
Un día, hace muchos años, en la clase de física, nuestro profesor nos pidió que dijéramos —sin voltear la cabeza— de qué color era la pared de atrás del aula. Nadie le pudo contestar porque no nos habíamos fijado. A
Gloria al que hace crecer
Un día, noté una mancha inesperada de amarillo a la derecha de la rampa de entrada al garaje. Seis ramas de narcisos habían brotado entre dos piedras. Como yo no las había plantado, fertilizado ni regado, no imaginaba cómo y
El sentido de estar vivo
Hace poco, mirando unos libros de consejos financieros, observé una tendencia interesante: muchos infieren que la razón primordial para reducir costos es querer vivir después como millonarios. Pero uno ofrecía una perspectiva diferente y renovadora, al sostener que vivir con
¿Quién es éste?
Imagina estar hombro a hombro con personas que observan junto a un camino polvoriento. La mujer detrás de ti está parada en puntillas, tratando de ver quién viene. A lo lejos, ves a un hombre montado en un burro. A
Dejar un legado
Mi teléfono sonó, lo que indicaba la entrada de un mensaje. Mi hija quería la receta de mi abuela de la tarta de helado de pipermín. Mientras buscaba entre las tarjetas amarillas de mi vieja caja de recetas, mis ojos detectaron
Caminar sobre el agua
Durante un invierno especialmente frío, me aventuré a ir al Lago Michigan para verlo congelado. Envuelta con ropa abrigada, en la playa donde habitualmente tomaba sol, la vista era espectacular. El agua estaba en verdad congelada y con olas que
Cartas a casa
Lejos de casa y entrenándose para la Segunda Guerra Mundial, los soldados norteamericanos recurrían al humor y a la correspondencia para sobrellevar los desafíos. En una carta a su casa, un joven describió con una exageración maravillosa el proceso de